Una larga alfombra de baba

Luego de que perfil.com revelara que el juez Zaffaroni alquilaba una propiedad donde se ejercía la prostitución, todos los medios callaron. Solo LIBRE en su edición del lunes 25 destacó ese hecho en tapa, dejando una puerta abierta: “Zaffaroni engañado: instalan un prostíbulo en su departamento”. Tanto perfil.com como LIBRE llamaron al juez para que reconociera el error y diera su opinión. Mal aconsejado por los alcahuetes de siempre, el juez de la Corte salió el martes 26 al aire con Víctor Hugo Morales para sobrar la situación. Y denunciar acoso mediático con mentiras (que se llamaba a sus colaboradores a la madrugada, por ejemplo).
Al día siguiente, el miércoles 27, LIBRE descubrió un nuevo puticlub en otro departamento de Zaffaroni. Recién entonces, y no antes, la ONG La Alameda difundió que ya había denunciado esos departamentos en 2009 y elevó a cinco las propiedades del juez arrendadas a prostitutas.
Tras las revelaciones, Zaffaroni volvió a equivocar el camino: para defenderse eligió transitar la alfombra de baba que le tienden desde entonces Víctor Hugo, Radio Nacional, Martín Granovsky y un sinnúmero de alcahuetes que viven de forma directa o indirecta de los subsidios oficiales. El juez de la Corte perdió varias horas hablando en una docena de entrevistas en las que no le preguntaban lo principal:
a) A principios de la década pasada omitió declarar cuentas en el exterior y un departamento de 25 metros cuadrados, y usted alegó que fue un descuido de su contador. ¿Cambió su contador de aquella época?
b) ¿Su administrador Ricardo Montiveros lo traicionó? Si fue así, ¿por qué no lo denuncia?
En 2009, Montiveros ya había sido denunciado por un prostíbulo en un departamento de su propiedad en la calle Dellepiane. Luego, ese inmueble fue comprado por Zaffaroni. Montiveros da como domicilio fiscal la casa del juez.
c) Si dice que no le interesa el dinero, ¿por qué vendió terrenos y casas para comprar en su mayoría departamentos de pocos metros cuadrados (30 de promedio) para alquilar?
Estas simples preguntas al juez hubiesen contribuido en algo para aclarar su situación. Pero los periodistas oficialistas y otras distinguidas personalidades creen que extendiéndole una larga alfombra de baba benefician al juez. Al contrario: solo le hacen dar pasos en falso.



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