10 usos del iPad para periodistas



Hace un mes que tengo un iPad, y aunque es poco para descubrirle más allá de un 20 % de posibilidades, es suficiente para bocetar este post. Así como escribí 10 usos del Blacbkerry para periodistas, al poco tiempo de usar ese aparato. Y aunque hay gurúes que ya auguran que el iPad no será la panacea de quienes esperan cobrar algo por vender contenidos, he gastado unos cuarenta dólares en un mes. Y eso sin gastar un centavo, por ejemplo, en música. Es decir, nunca gasté tanto "en la web", salvo en el pago del abono mensual a la telefónica por el servicio.

Imagino, en dos años, que la mayoría de los editores periodísticos dejarán de trabajar con el bloc de notas con el que recorren los escritorios o las salas de las redacciones cada día, para llevar en sus manos un iPad. ¿Debería haberse llamado este post "10 usos del iPad para editores"? Podría ser más apropiado... por unos meses. En dos años, todo periodista debería tener iPad (o la mejor tablet que exista en ese momento y que integre la mayor cantidad de tareas)

1) Lectura de diarios. Si ya no compraba diarios de papel, con el iPad menos aun. Así me despierte a las cinco de la mañana, o a las ocho, tengo todos los diarios del mundo en la mesa de luz. Y gratis (los empresarios de medios vuelven a equivocarse al dejar que los iPad reciban gratis todo el contenido). Con las revistas es más difícil, los editores revisteros parecen haber aprendido y ahí hay que gastar unos dólares.

2) Envío de mails, tweets o "leer después" a un toque. Mientras leo los diarios, con un solo toque (0 dos) puedo enviar un mail a los editores de mi sitio para que sigan tal o cual tema, o tuitiar una nota que me interese o señalar para leer después, si no tengo tiempo de leer un gran reportaje.

3) Flipboard, lectura arrevistada de redes sociales. Esta excelente aplicación es gratuita, y permite leer -entre otros muchos contenidos- nuestro timeline en las redes sociales. Así, como si estuviéramos leyendo una revista, pasamos páginas de tweets cargados de información. Por supuesto, si nos interesa retuitiarlo o mandar un mail, basta un golpe de dedo.


4) Selección de fotografías. AP, el Flickr de la Casa Blanca, o una agencia tradicional permite ver las imágenes en el iPad con una calidad magnífica. Las fotos son un recurso importante en nuestra web, y aunque hay varios ojos mirando imágenes, qué mejor que verlas uno mismo, como si estuviera repasando un album de lo que ocurrió hace un rato en el mundo.

5) Twittear. Se convierte en una experiencia de potenciación selectiva. Uso Twitterrific, que permite el uso de varias cuentas, y así puedo tener @dariogallo, @exitoina @fortunaweb y @442 en un solo menú. Al igual que cuando estoy "leyendo" Twitter en Flipboard puedo copiar tweets y reenviarlos a mis editores por DM, o traducir un tweet con un tap, buscar menciones de nuestras publicaciones muy rápido y a pantalla gigante comparada al ubertwitter para Blackberry.

6) Dibujar y bocetar. La mayoría de las veces, un dibujo a las apuradas le explica a un diseñador en forma más clara nuestros conceptos. "Quiero una cosa parecida a esto, ¿se puede hacer?", va a ser uno de las preguntas más recurrentes a los diseñadores con el iPad en mano y el garabato en pantalla. O para bocetar una infografía, con datos tomados de un texto publicado en una noticia. Bajé tres o cuatro aplicaciones para hacerlo, y compré un lápiz especial para escribir sobre la pantalla.

7) Chatear. Aunque es incómodo para hacerlo largo rato, es ideal para googletalkear sobre temas específicos. Ej: "Tenemos foto del Incendio?" -"Sí, estamos armando la galería".

9) Chequear y limpiar gMail. Tengo concentradas cuatro cuentas de correo en mi gmail, por lo que llegan unos 200 mails por día. De los cuales, solo sirven unos 40, y el resto hay que archivar y una parte eliminar. El eliminado a un toque con el "tacho" de basura es reconfortante porque la pieza se esfuma. Le saqué la opción de alerta ("Quiere eliminar este mail?") para evitar pasos intermedios. Si hay cinco mail seguidos a destruir, sólo hay que presionar tantas veces el tachito.

10) Armar presentaciones. Casi no extraño el Prezi, que no puede funcionar en iPad por su anatomía en flash (¿para cuando la app, @prezi?. Cuando usaba Macintosh, no existía el Keynote. En esa época usaba Hypercard (las Macintosh Plus y las Classic eran blanco y negro) . En iPad, con dos horas, aprendí a armar presentaciones respetables, como si estuviera jugando. Aunque aún no puse ninguna a consideración del público.


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