¿El periodismo puede ser gratis?

El 18 de enero, charlé con José Di Bártolo para La Capital de Mar del Plata sobre "el negocio" del periodismo en la web. Y esto era una de las cosas que dije:
"Ha habido muchas falacias y las sigue habiendo. Yo creo que en Internet hay un único discurso con muchos repetidores. En el caso del negocio periodístico está basado que desde sus inicios en la web todo tenía que ser gratis. Ese fue un "caramelo" que le tiraron a los empresarios que se equivocaron. En ningún negocio del mundo, lo gratis es rentable. Y la publicidad en la web nunca va a ser negocio porque al haber tantos canales para publicar, todo se atomiza y son centavos para cada uno. El verso de lo gratis fue algo que le convenía a las telefónicas y a otras pocas empresas".
Mi teoría es que los medios grandes se equivocaron cuando llegó la web y se dejaron tentar por los encantadores de serpientes. Resultado: el papel cae en picada y la web no trae dinero.

Este pensamiento de sentido común da miedo hacerlo público porque, pese a las evidencias, todos siguen pensando que los grandes medios periodísticos deben colocar su contenido gratis en la web. Por eso me encantó encontrar esta semana en ABC, una entrevista a David Simon, creador de The Wire, con frase imperdibles que van en sentido contrario a la corriente:

A alguien en Wall Street se le ocurrió que podía hacerse más dinero publicando periódicos malos que publicando periódicos buenos, así que recortaron costes, redujeron la redacción y cubrieron menos asuntos para tener más beneficios. E hicieron esto en casi todos los periódicos del país, salvo tal vez en The New York Times y en The Washington Post. Cuando llegó la Red, los periódicos estaban tan destripados que no pudieron ni protestar y empezaron a regalar su producto, lo que supuso un error terrible.

El fallo está en todos, pero yo culpo especialmente a los capitanes de la industria de los periódicos. Cuando llegó el momento crítico, confundieron Internet con un soporte publicitario más, cuando de hecho era el sistema de distribución del futuro.

¿Qué loco, aparte de los editores de prensa, pensó que podía regalar su producto en Internet y la gente seguiría comprando el periódico? Es tan cósmicamente estúpido que sólo inspiró a los que pensaban así.

La gente me dice “Nadie nunca pagará por los periódicos, cuando puede conseguirlos gratis”. Pero es que nadie pagaría por la mierda de ahora. ¿Qué habría pasado si en lugar de que los periódicos hubieran sido vendidos y recortados, se hubieran hecho más esenciales, más viables, más sutiles? ¿Que habría pasado si no pudieras entender tu ciudad, o el mundo, sin leer el periódico por la mañana? Hicieron lo contrario. La transición de la televisión al cable es análoga a lo que podría haber pasado con los periódicos en el viaje a Internet.

Cuando empezó Internet, recuerdo que uno podía leer 175 artículos completos sin pagar nada. Y paso 2000, y pasó 2001…y seguía igual. Y es insostenible. Si no tienes un producto por el que puedas cobrar, no tienes un producto, es algo que sabe cualquier universitario. Pero los periódicos creyeron que éste era el modelo que funcionaba. Hay que buscar mucho en la historia de la industria para encontrar este nivel de mala gestión de un producto.

Internet es más rápido, más limpio y más barato y cuando se use adecuadamente permitirá el renacimiento del periodismo. Pero tenemos que pagar por él. No mucho, sólo un poco cada mes, igual que pagamos la factura del cable o del teléfono móvil.


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