19/03/10

La última esperanza



Si ven hasta el final este video donde las madres reclaman por sus hijos en plena dictadura, entenderán el título. Cada vez que el Gobierno usa el tema de los desaparecidos, de los derechos humanos o de los nietos recuperados como bandera política, primero me produce asco y luego un reconocimiento para el periodismo. El que mantuvo el tema desde adentro y desde afuera, y como se pudo, durante los años en que los Kirchner, por ejemplo, empezaban a amasar una pequeñísima fortuna ejecutando deudores en el sur, gracias a la tablita de Martínez de Hoz.

En los años finales de la dictadura, cuando llegué a Buenos Aires, solía ir a la ronda de las madres que era los jueves a eso de las tres de la tarde. Y también algunas marchas que se intensificaron el año de la guerra de Malvinas. Como tengo mucha memoria visual, recuerdo varios rostros de los que andaban siempre mezclados en las manifestaciones y que luego, muchísimos años después, supe quiénes eran. Por ejemplo, me llamaba la atención alguien de barba larga y acompañado por alguna mujer joven. Veinte años después me di cuenta que era Emilio Pérsico, el piquetero que se hizo famoso con Kirchner. También era un habitué el fray Antonio Puigjané, luego detenido por el ataque a La Tablada, o una muchacha paralítica que la llevaban semiacostada en una silla-cama.

Cada vez que los Kirchner usan los derechos humanos para limpiarse algún pecado menor, recuerdo una marcha hacia Casa Rosada que encabezaba Hebe de Bonafini y el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, y que avanzaba por Avenida de Mayo y 9 de julio. En Piedras, la policía montada cruzó los caballos y metían miedo (o a mí me daban mucho miedo). Sin embargo, las madres y el Nobel insistían con avanzar aunque al fin tuvieron que desviarse por una lateral. En esos desvíos, solía ver, por ejemplo, al que luego supe que era Pérsico. ¿Y por qué recuerdo a Kirchner? Porque para esa misma época, el entonces abogado de Santa Cruz se fotografiaba sin problema con el General Guerrero, que había llegado al sur luego de ser el antecesor de Camps en la provincia de Buenos Aires.

Los Kirchner nunca estuvieron en ninguna manifestación en Buenos Aires y tampoco en Río Gallegos, como ya han contado varias veces los militantes de derechos humanos del sur. Tampoco estuvieron en la marcha de la Multipartidaria, en diciembre de 1982, cuando en la vereda del Cabildo asesinaron a Dalmiro Flores. Ese día, en la plaza estuvieron radicales, peronistas -un patilludo Menem- y Oscar Alendre, del Partido Intransigente. Más tarde, ya con la noche sobre el Cabildo hubo represión y cayó este muchacho que era albañil. Cuando comenzaron los gases y los palazos creo haber corrido hasta la entrada del subte más cercana, en medio de una muchedumbre en busca de refugio. Nadie sabía de la muerte de Flores (me enteré a la mañana siguiente al leer Clarín).

Por eso, cuando veo a este gobierno manosear el tema de los derechos humanos, que descubrieron en 2003, me enorgullece el papel de algunos periodistas. El que ponía el micrófono y el que filmaba a las madres en el video superior, el que dejaba registro de los habeas corpus (como Robert Cox) o los que difundían fuera de la Argentina lo que pasaba. Verdaderos héroes al lado de los miserables, que 30 años después, lucran con el dolor ajeno.

En el año 96, entrevisté al represor Guillermo Suárez Mason. Y una de las cosas que más me llamó la atención era su respeto hacia "sus enemigos", otros miserables como él pero que "iban al frente. Transcribo parte de esa entrevista, que puede leerse completa en esta web:

Suárez Mason valora a quienes lucharon contra él con un respeto asombroso. Es comprensible, unos y otros, necesitan justificarse por la existencia del opuesto. El enemigo es la razón de su vida. A los espectadores los reprueba.

"Sabe cuáles son los peores? Los que cuando las papas quemaban estaban bajo la mesa y ahora son los salvadores de la Patria."

Por eso no le molesta que Gorriarán sea indultado.

"Y me parece que a ellos tampoco les molestó que nos indultaran a nosotros. Nunca les oí decir algo. En cambio, los de afuera armaron flor de escándalo". Mason respeta las autocríticas de "los que estuvieron".

Suárez Mason menospreciaba a los "espectadores" y a los periodistas en general, y va otro párrafo de esa entrevista, donde sólo rescata a Hadad -un amigo de los Kirchner- y al diario La Nación:

Una y otra vez, Suárez Mason explica sin alterarse, pone ejemplos y, a veces, se permite bromear cuando la conversación pasa por la política o el periodismo. En este último rubro sólo rescata a Daniel Hadad (34), "el más benigno con nosotros", asegura.

Cree que las Madres de Plaza de Mayo han perdido autoridad porque "están actuando en la izquierda". En cambio, rescata a las Abuelas de Plaza de Mayo: "Esas suenan menos no? No tienen participación política visible y creo que están haciendo un esfuerzo para recomponer lo que pasó. En buena hora".

El cuestionamiento a la metodología represiva durante el Proceso se debe, según Suárez Mason, a la ignorancia de quienes no conocieron el poder de fuego de un enemigo inasible en los centros urbanos, capaz de mimetizarse en cada una de las esquinas. Y culpa a los voceros de la izquierda repartidos en todos los medios de comunicación de la Argentina. Con algunas excepciones, el ya mencionado Hadad y el diario "La Nación", el único periódico que ingresa bajo la puerta de los Suárez Mason.

Por eso, el video que encabeza este post, debiera ser visto una y otra vez por los periodistas o estudiantes que no vivieron aquella época y aquella dictadura. En la desesperación de esa madre que le dice al periodista "son nuestra última esperanza", hay un múltiple mensaje. Y una enseñanza cruda para quienes estudian o quieren trabajar en los medios de comunicación. Ayer y hoy, antes y ahora, defender a un gobierno no es tarea de periodistas. Y mucho menos de un gobierno que usa los derechos humanos con el mismo cálculo que usa las estadísticas del Indec. Mucho más, cuando sus principales referentes se lavaron las manos cuando las papas quemaban.

17 comentarios:

Javier dijo...

Muy buen post. Cuanta razón!
Estoy seguro que la sociedad y estos grupos de olfas por beneficio propio o de ignorantes con antifaz, se van a arrepentir mucho de haberse mezclado con esta lacra gobernante y haber participado de este circo patético, hipócrita y corrupto. La verdad prevalece siempre. Ya falta poco y los "desviados" pagaran las penas con la sociedad por un tiempo muy largo. Si algo va a dejar este proceso de saqueo es a muchos "quemados", me intriga saber como harán para llevarlo.

LMC dijo...

Por qué no le preguntan a las Madres y a las Abuelas si hoy la única o "última esperanza" sigue siendo el periodismo? Me gustaria saber depues de 30 años si la respuesta es la misma.
Quizás la respuesta es que aunque lo usen por el rédito político, la ultima esperanza hoy en dia es el impulso que ellos le dan, por mas que hace 30 años estuvieran "bajo la mesa". Quizás no.

Aclaro que no soy oficialista y también soy crtico de los cambios ideológicos radicales que muestran, pero eso significa no valorar las políticas de derechos humanos?

Uberblogged dijo...

Ay ay... cada día tenés más razón, Darío... :(

Gracias por este post, que nos ayuda a entender lo que pasó a quienes no vivimos esa época.

Nicolás Lichtmaier dijo...

Que hayan sido su última esperanza no quiere decir que esa expectativa haya sido satisfecha. Como dijeron más arriba, vayan a preguntatr ahora si lo fue. Vayan a preguntar cuál es la evaluación que se hace hoy del rol del periodismo argentino durante la dictadura. Y hoy, los que satisfacieron sus esperanzas, y por eso están juntos, son los que finalmente tomaron la posición más firme posible en la búsqueda de la justicia. Manosear el tema de derechos humanos nunca puede ser hacer lo que hace este gobierno, porque este gobierno los está juzgando. Es tan absurdo como decir que manosea el hambre de los argentinos el que da de comer.

elperro dijo...

Usar una cita de Suárez Mason para justificar y hacer más miserable la inacción de los Kirchner es un poco fuerte, cuanto menos.

Los radicales congelaron los juicios, el patilludo largó a los cabecillas. El gobierno actual -pese a la actuación de sus referentes- reabrió las causas e instaló el tema en la sociedad.

La crítica, la real crítica, es que la banda armada de asesinos tomó el poder en los setentas con la excusa de terminar con la guerrilla, pero en realidad vinieron para reconvertir el sistema económico. Para ello tuvieron que eliminar a todo tipo de resistencia.

Los k, con la retórica de los DDHH, atacaron el problema por un lado: juicio a los culpables, que -salvo complicidad- no creo que sea algo que se pueda criticar. La inacción de los gobiernos anteriores hizo que la mayoría mueriera por fuera de la justicia, o que quedaran libres después de asesinar y masacrar.

La real crítica es que los k poco han hecho para revertir lo que instalaron los militares en el terreno económico, que el patilludo -tan comprometido en la plaza él- también profundizó.

El periodismo y los grandes medios callaron durante la dictadura, en la época del riojano fueron cómplices de la venta del país. Hoy hacen campaña y defienden a sectores políticos que le van a hacer más daño.

Por eso me atrevo a sugerirte una categoría más al análisis: los cómplices, los que sabiendo el daño que se hacía al país y la sociedad siguieron igual con su labor de justificar a los gobernantes de turno. Y de esos hay muchos.

Hoy es muy fácil hablar mal de los Kirchner, lo que me extraña es que jamás sale una investigación sobre los referentes de la oposición. No se le aplica el mismo peso y eso que ellos también son y fueron conducción. Para el periodismo los únicos corruptos/mentirosos/acomodaticios son los de la administración actual. No creo que quede terreno para la esperanza cuando las reglas del juego no son iguales para todos.

Anónimo dijo...

Muy buen artículo. Alguien que tiene bolas para enrostrar una verdad sobre estos chantas.

Ana Cecilia dijo...

Totalmente de acuerdo, Darío. A este gobierno no le importan los derechos de nadie ni los humanos, sólo les importan sus propias vidas y poder que consiguen a fuerza de caja y de aprietes. Un asco total, Ana C.

charly.gr dijo...

Darío, hay algo que no decís. ¿Por qué sería menos manipulador tu uso de un video sobre la desesperación de las madres de desaparecidos, para sostener tu propia valoración política e ideológica, que la de un Gobierno que, eventualmente, y según vos, haría lo mismo? Eso, dejando de lado que la manipulación que vos le adjudicás al Gobierno de los Kirchner respecto de este tema es claramente exagerada. Es un cliché a esta altura.

Anónimo dijo...

Si tanto respetas a las madres y abuelas, por que no les preguntas que piensan de este gobierno. En cada oportunidad que tienen repiten que defienden "a muerte" este gobierno.
Tal vez eso también te de asco. A mi me da asco lo que hace el periodismo hoy.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Más allá de la desesperación (totalmente lógica) de aquellas madres, lo cierto es que - a través de los años- no todos los familiares de los desaparecidos han lucrado con aquella desgracia.

Muchos familiares la han procesado sin volcarse a la militancia de ultra-izquierda, como la que hoy ejercen los admiradores de los Kirchner. Conozco personalmente a un matrimonio, ya bastante mayor, cuyo hijo y nuera eran militantes montoneros, que desaparecieron (ambos) en 1976. Sin embargo, estas personas JAMÁS guardaron rencor a nadie, JAMÁS exigieron condenas a nadie, y JAMÁS cobraron indemnización alguna.

Sufrieron su tragedia con dignidad, entereza, grandeza, entendiendo que era su propio hijo el que había elegido la violencia, y la muerte como forma de expresión política, ningún derecho tenían ellos (más allá de las aberraciones cometidas por los militares) a escudarse en las polleras de los DD.HH., para fingir que su hijo había sido apenas un "joven soñador", o un estudiante que brega por el boleto estudiantil.

El actual circo de los derechos humanos -lucrativo por cierto- es totalmente impostado. En verdad, lo que no se le perdonan a los militares desde la izquierda, no es ninguna violación a los "derechos humanos", pues ellos también las cometieron, y las hubieran cometido multiplicadas por mil si accedìan al poder. Lo que no se les perdona a los militares, es que hayan ganado aquella guerra.

En el colmo de la desvergüenza, hasta pretenden negar ahora que haya habido guerra, ¡cuando ellos mismos editaban "partes de guerra"!

Si no se entiende esto, no podría explicarse -por ejemplo- la presencia de un Jorge Baños, abogado del CELS, y "especialista en derechos humanos", entre los terroristas que coparon el regimiento de La Tablada, en enero de 1989, asesinando a varias personas, entre ellas varios conscriptos.

Tampoco podría explicarse que la máxima "referente" de DD.HH. de nuestro país, festeje públicamente un atentado terrorista en el que mueren 3.000, y defienda permanentemente a criminales malnacidos como los de ETA, o las FARC.

Y por si algo faltaba para deslegitimar a estos grupos de ultraizquierda (que se escudan -insisto- en las polleras de los derechos humanos, al mismo tiempo que admiran secretamente a José Stalin), ha sido el apoyo que -billetes mediante- han prestado a un farsante como Néstor Kirchner, que quedará en los libros como el presidente más corrupto de la historia.

Meursault dijo...

Utilizar la cita de Suarez Mason para criticar a quien sea?? Genial! Pocos pueden llegar a tanto, eh! Jaja! Muy bueno.

Anónimo dijo...

y si sigue habiendo fachos que opinan que no le gustan los zurdos y que les dan asco las madres de plaza de mayo ,pero acaso no amasaron fortuna los militares robandole las pertenencias a los desaparecidos como se conocio vamos no hablemos de la obeja sin hablar del lobo,,yo personalmente me acuerdo como0 mi tia que era una mujer de dinero que en paz descanse empeño sus joyas como tantos argentinos para los chicos de malvinas dinero que se quedaron los militares

la dijo...

La única verdad es la realidad, y la realidad es que los Kirchner derogaron la ley de punto final, amnistía, etc, y por eso las madres, abuelas, los defienden a muerte.
Si a ellos les importan los derechos humanos o no, que se yo. Lo importante son los hechos, lo demas es palabrería.

DIEGO dijo...

MUY BUENA NOTA, ES ALGO REPUGNANTE COMO LOS KK SE CUELGAN DE LOS DDHH PARA ONDEARLA COMO BANDERA DE SU CAUSA (INEXISTENTE). CONCUERDO CON QUIENES OPINAN QUE NO PUEDE UNA "REFERENTE" DE MADRES SABOREAR UN ATENTADO O DESEARLE LA MUERTE A ALGUIEN... ES MAS SE MANEJAN CON TAL GRADO DE IMPUNIDAD QUE LIBRAN CHEQUES SIN FONDOS (HEBE DE BONAFINI)Y NADA PASA.

Anónimo dijo...

para el que escribe esta nota suarez mason debe ser un ejemplo, que canalla!!!
carlos sandoval

maxi dijo...

la verdad que yo soy partidario de todo lo que hicieron las madres y abuelas de plaza de mayo, de toda su lucha que hasta hoy sigue, pero me da mucha pena ver como el gobierno se las metio en el bolsillo con toda lo que hicieron por los derechos humanos, yo creei que no se casaban con ningun gobierno pero me equivoque, con que poco se arregla a la gente hoy en dia

Servidores dijo...

Realmente es inconcebible ver como el gobierno utiliza el sufrimiento de la gente para realizar propaganda para si mismo, es algo que no tiene razón de ser.

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts with Thumbnails