La palabra crisis, que el Gobierno no se decide a pronunciar, es la más pronunciada estos días en los periódicos. No sólo en las informaciones que publicamos, también en la gestión interna de nuestras empresas.
En el sector de la comunicación existía el temor generalizado de que, si llegaban vacas flacas económicas, lo primero que recortarían las empresas sería la publicidad. Era un temor con fundamento, ha sido así: los ingresos por publicidad están cayendo de modo notable estas últimas semanas para todos los diarios, grandes y pequeños, gratuitos y de pago, nacionales y locales. El bajón es tan fuerte y tan brusco que creo que todos nos hemos puesto la misma tarea urgente: reducir costos.
El post completo y sin trampas, acá.
Publicidad indirecta
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Robo la idea de un twit de Pablo Sirvén. No sé todavía si es publicidad
indirecta o síndrome de Estocolmo.
Hace 1 hora.




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