Los sonidos de la selva

En Colonia Seré, a 400 km. de Buenos Aires, hacer teatro vocacional veinte años atrás y sin internet era más difícil que ahora. En una obra de teatro que estaban preparando, el sonidista vocacional Carlitos Buffarini tenia que hacer cantar un gallo en uno de los actos. ¿Cómo hacerlo? Claro, con una grabación de un canto mañanero de un gallo. Pero no había galerías de sonidos a mano, ni equipos de producción que pudiesen grabar un gallo cantando al alba.

A Carlitos se le ocurrió una manera sencilla de tener el sonido original. Estaban a medianoche tomando una cerveza cuando le pidió a un amigo que fueran hasta la casa a buscar un grabador y que luego lo acompañara en la camioneta hasta un gallinero que daba a una de las calles de entrada al pueblo. Buffarini le pidió a su amigo que cuando él estuviera con el grabador pegado al alambrado, prendiera las luces altas de la camioneta para iluminar a las gallinas. Cuando los focos de la F100 inundaron el gallinero, el gallo creyó que amanecía y comenzó a cantar más fuerte que nunca, avergonzado porque había amanecido de golpe sin que se hubiese dado cuenta. La grabación salió perfecta.

Luego de la llegada de internet, las obras de teatro vocacionales pueden nutrirse de sonidos como los que provee pdsounds. Es una comunidad de usuarios que sube sus propios sonidos de la naturaleza, de actividades cotidianas o máquinas, y que son de dominio público, como éste:




Contacto

contacto

Archivo