Cómo hacerse llamar doctor (sin serlo)

Esta semana, en Noticias se revelará otro caso de político que se dejaba llamar doctor, aunque no está recibido de abogado. Claro que lo de Blumberg fue más ingenioso porque se hacía llamar ingeniero. Los títulos "de nobleza" profesional en la Argentina tienen mucho peso ("M'hijo el dotor" se estrenó en 1903 en Buenos Aires).

Hay un manual de la revista Noticias del cual no debe haber más que dos o tres ejemplares -yo me apropié de uno que habían dejado olvidado en un escritorio en 1996-, donde se toca la cuestión. En esas hojas anilladas, escritas por Jorge Fontevecchia cuando se fundó la revista, se explican algunas cuestiones de estilo. Uno de los puntos, "Protocolo", dice así:

Noticias trata a todos sus entrevistados de usted sin ningún otro agregado de cargo o título.

Cuesta mucho explicarle a los redactores que recién ingresan que no se redacta así: "El doctor Enrique Pereyra, abogado del preso", sino "Enrique Pereyra, abogado del preso". En las entrevistas no se escribe: "Doctor Menem, ¿habló con Bolocco?", sino la pregunta directa.

Pero debe ser muy importante para quienes no tienen un título y muchas ansias de haber sido ésto o aquello, que lo llamen por el nombre de su frustración.Una forma de hacerse acariciar el ego sin cometer delito, muy recomendable para los políticos argentinos, es pasar los días de lluvia por la zona de Tribunales. Lo he comprobado in situ. Los vendedores de paragüas al ver cualquier persona con saco y corbata lo rebautizan enseguida: "Paragüas barato, doctor... No se moje, doctor...".


Contacto

contacto

Archivo