Hipercriticando a hipercríticos

El blog grupal de Luis Majul va a dar que hablar, porque lo que hace Majul siempre da que hablar. Sabía por el mismo Majul del proyecto de este sitio desde hace unos meses. Al igual que su ex amigo y ex enemigo, Jorge Lanata, Luisito se subió a la red, aunque fue uno de los pioneros entre los periodistas en usar blog. La idea de Majul parece ir más allá de tener un sitio online para convertir su productora en "productora multimedia" y facturar más por la diversidad: tevé, radio, internet. Aunque por ahora el hipercritiquismo se vio en cuentagotas, tal vez se desaten con las semanas. Pero hay signos preocupantes. Hoy, por ejemplo, Gustavo Noriega "critica" porque los medios argentinos salieron "a la caza del argentino", tras la matanza de Virginia Tech. Dice Noriega, panelista de "Duro de domar":

Ignoro cómo será en otras latitudes pero hay un reflejo del periodismo nacional que me resulta sorprendente. Se trata de “la caza del argentino”, es decir, encontrar entre víctimas de calamidades, premiados por Hollywood o testigos de masacres, a algún compatriota.Pero todo no quedó en ese párrafo donde advierte sobre su ignorancia, sino que siguió dándole al argumento una lógica chauvinista:

La búsqueda de testigos a medias, resaltados solamente por su nacionalidad, por parte de los diarios y revistas, me resulta de los tics nacionalistas más pobres y torpes.

Se ve que Noriega tenía que criticar algo, y no se le había ocurrido qué. Y reconoce haber leído eBlog sobre el mismo tema (pero ponen mal el link al sitio de Zanoni).

Es curioso que Noriega diga que desconoce si esta práctica también es habitual en otros países, porque con tres minutos -cinco si no está muy ducho con Google- podría haber visto que en La Segunda de Chile o en El Mercurio es igual. Si cruza a Montevideo -siempre vía Google- verá que El País va a "la caza del uruguayo". En Brasil, Folha busca a la brasileira. Pero no sólo es una cuestión de sudamericanos este "tic nacionalista pobre y torpe", como lo define Noriega, porque El País de España, diario que el hipercrítico debe respetar, también buscó junto con la cadena Ser a los españoles en Virginia. ¿Será un recurso de "gallegos"? No, no. En Francia buscan a un étudiant francés para difundir sus quejas. Y si se busca en Senegal o en Filipinas sucede lo mismo.Me costaba creer que Noriega, un hombre que anda por los cincuenta años, "hipercritique" de ese modo, pero hay una explicación: no es periodista. Según el sitio de Majul: "es crítico cinematográfico y director de la Revista El Amante/Cine. También es director y docente de El Amante/Escuela y panelista del programa de televisión Duro de Domar, columnista sobre cine y espectáculos en el programa de radio Espíritu Crítico y conductor del programa El Amante en Canal (á)".

El periodista, cualquiera, el de Montevideo, el de Santiago, el de Buenos Aires o el de Praga, reacciona igual porque sabe qué es lo que le interesa al lector. Majul, por ejemplo, jamás suscribiría esa "hipercrítica" porque es el primero en "buscar al argentino" cuando pasa algo en cualquier lugar del mundo. Antes, cuando las empresas periodísticas tenían dinero, enviaban sus periodistas al lugar del hecho. ¿Qué mejor que los ojos argentinos para transmitirle a los argentinos lo que pasa en el lugar? A falta de enviados, buenos son otros ojos argentinos. Y más, muchísimo más, si son protagonistas. Pensar que eso es una "torpeza " o "tic nacionalista" es desconocer las reglas básicas del interés periodístico, que casi siempre coincide con el de su lector. ¿El lector de Crespo, en Entre Ríos, que preferirá? ¿Que le comente Jerry G., un estudiante nacido en Virginia, o Pablo Morales, un cordobés hincha de Talleres que estudia en Virginia? Ay, ay, estos intelectuales...


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