Escuchas, aprietes y afanos.

Al día siguiente del asalto a un matrionio de periodistas que trabaja en La Nación, el Bloc arriesgó la teoría de que las escuchas telefónicas ilegales para saber qué se va a publicar en tal o cual lado, ahora se le sumaba otra ilegalidad: asaltar a las víctimas gracias a esa información. Esa teoría parecía pura teoría, pero algunos blogs lo tomaron como un llamado de atención. Ahora, buscando en la web si había habido alguna repercusión de ese asalto, descubrimos una perlita en un medio de Santiago del Estero, pero que no salió en La Nación: "Según comentó este jueves Mariano Obarrio a Radio Panorama los asaltantes sabían determinada información que sólo la había compartido con personas de confianza por vía telefónica la noche anterior."


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