Fanáticos de las redacciones

No hay redacción de Buenos Aires -y así será en todo el mundo- donde no aparezca un fanático con o sin papeles que intente "colocar su primicia" en tapa. Creen que ese tema (que es "su" tema) es lo más importante en varios años a la redonda. Tengo por costumbre atender o hacer atender a todos, porque nunca se sabe dónde puede saltar la liebre. Muchas veces puede salir una buena nota y otras, la mayoría, nada. Claro que tiene contras también: una es la insistencia de esos personajes. Por ejemplo, el profesor Letimonier llegó a la redacción a fines de los noventa con un plan integral para mejorar la Argentina. Quería que la revista lo auspiciara y sacara varias tapas sobre el tema. El profesor Letimonier, un hombre de 70 y pico de años, vino varias veces y luego muchas más llamó por teléfono.

En otra ocasión, llegó un señor muy amable y educado cuya virtud, según él, era leer los mensajes entre líneas que había en títulos de diarios, afiches políticos o avisos publicitarios. Por ejemplo, al título: "Kichner inauguró obras", le correspondía un mensaje distinto que se empeñaba explicar: "En realidad, dice que no hará obras porque si se separa inauguró nos queda "in" por un lado, y "auguró" por el otro, etc. etc..

Me vino a la memoria los fanáticos de redacción porque uno de ellos, Ricardo Natalucci, un ex empleado del Indec, ha dejado un comentario más abajo donde me achaca contribuir a la desinformación sobre el pueblo argentino por no revelar cómo el Instituto de Estadísticas y Censos miente sobre el índice de inflación. Natalucci también llegó a la redacción alrededor del 2000, y traía papeles y planillas de su paso por el organismo en épocas de Alfonsín. Hace unos días volví a recordar a Natalucci porque dialogó con Rolando Hanglin por Radio Continental.

¿Por qué uno decide o no hacer una nota con alguien? Más de una vez me ha pasado que decidí levantar una nota cuando el entrevistado se pone pesado. O intenta patotear. Pasó con el director de la revista fascista Cabildo, a quien entrevisté a principios del gobierno de Kirchner porque lo involucraban en una conspiración. Hasta le hicimos una buena producción de fotos. Como el artículo se postergó por otros hechos, el hombre mandó uno o dos mail pidiendo que saliera la nota o de lo contrario iba a pensar que éramos unos vendidos. Le contesté que piense lo que quiera, pero que la nota no la sacaría bajo presión. Nunca salió publicada.

Otros intentan condicionar por sus contactos "mirá que yo soy amigo...", entonces la respuesta es mandarle saludos a su amigo. Van por mal camino. No es el caso de Natalucci que confía con fanatismo en su cruzada contra el Indec. Pero nadie lo censura. Cualquiera lo puede llamar a su celular 15-5347-2390 y tendrá una nota que ya salió en varios medios. Pero recuerden algo, el hombre es insistidor.


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