De dónde salen las fuentes periodísticas.

Anoche estaba en la librería Losada, en la avenida Corrientes, mirando qué había de nuevo. Alguien dijo "Darío..." a mis espaldas. En el segundo que lleva darse vuelta y encajar la cara con los archivos mentales trataba de reconocer la voz. Habrá visto esa expresión de búsqueda porque preguntó: "¿Te acordás de mí?". "Sí, claro, Contissa ¿cómo va?".
Tato Contissa es un periodista y docente universitario que conocí unos cinco años atrás cuando vino a traerme su libro "El juego del ahorcado, la victimación mediática", una defensa del ex intendente Carlos Grosso. La última vez que lo había visto fue en agosto o setiembre del 2003. Salía de entrevistarme con Enrique "Pepe" Albistur, el secretario de Medios de Kirchner, quien me había convocado a su oficina con vista a la Plaza de Mayo molesto por lo que aparecía en Noticias.

En la antesala estaba Tato Contissa que había asumido como subdirector de Radio Nacional. Después, no lo volví a ver porque la cuerda se tensó tanto que en Gobierno no me recibieron más, y luego Albistur inició la demanda contra la revista y contra mí, y muchas veces dejamos de llamar a empleados que pueden ser perjudicados por sus empleadores (es un gobierno vengativo hasta con su propia gente). Ahora, ante el encuentro casual, uno trata de hablar vaguedades:
-¿Seguís en Radio Nacional?
-No, hace tres meses que renuncié.
-¿Qué pasó?
-Albistur me dijo que se enteró que yo hablaba mal de él.
-No me digas más. Así fuese un invento que lo criticabas, para Albistur no hay nada peor que esa suposición. ¿Seguís teniendo el mismo teléfono?-No, lo cambié. Anotá.-Cualquier día te llamo y tomamos un café.-Cómo no. Llamame.

Así surgen muchas fuentes periodísticas. Casi por casualidad.


Contacto

contacto

Archivo