La chica de los Clasificados

Hoy, cuando me despertó el canillita porque no podía pasar debajo de la puerta el mamotreto de Clarín Aniversario, me acordé de Roberto Marzetti. Este hombre que vive su jubilación en Ranelagh siempre contaba su paso por las oficinas de Clarín, cincuenta y pico de años atrás. Marzetti recordaba siempre a las hermanitas Herrera, una de las cuales, Ernestina, era la chica la encargada de recibir los avisos clasificados, un trabajo mal pago y aburrido. Allí fue donde Roberto Noble, el fundador de Clarín, la conoció. Moraleja para incrédulos: un imperio puede comenzar con un aviso clasificado.


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